Cómics y novela gráfica

El término novela gráfica se refiere a un libro de historietas, por lo general largo, serio y ambicioso para un público no infantil. Apareció en los Estados Unidos en los años 1960 y se popularizó en los años 1980. Hoy en día se utiliza a menudo para evitar la connotación frívola e infantil del término “cómic”. En los últimos años, este sector, ha vivido un gran auge, gracias sobre todo a las superproducciones cinematográficas que se han supuesto un acercamiento del género al público. La industria del cine ha recuperado estas historias, llevándolas a la gran pantalla utilizando la tecnología actual. Títulos como X-Men, Spiderman, Batman, V de Vendetta, Hellboy, Sin City, Akira, Hulk o Iron Man, entre otros se han convertido en grandes éxitos de taquilla y público. Este éxito animó a las productoras de televisión a crear series cuyo argumento se basa en cómics como The Walking Dead o Héroes, que no está basada en ningún cómic pero su argumento es similar. A pesar de todo ello, todavía es frecuente asociar este tipo de literatura al entretenimiento infantil, e incluso hay quien no lo considera un género literario. Son muchos los prejuicios que todavía existen sobre el cómic. Otro factor que nos demuestra la cantidad de adeptos de este género es el Salón del Cómic, que se celebra anualmente en muchas capitales mundiales. En ellos se dan cita los fans y los mejores autores del momento para compartir opiniones y tendencias. La literatura gráfica tiene una amplia tradición. En el período de entreguerras, Frans Masereel describió sus historias como “novelas sin palabras”. Durante el período entre las dos guerras, Frans Masereel, Otto Nuckel y Lynd, su pupilo, inventaron historias sin palabras, que constituían sólo una secuencia de imágenes, por lo general xilografías. Masereel lo llamó “novelas sin palabras”, y Nuckel una “historia de foto”. La obra Contrato con Dios, publicada en 1978 por Will Eisner, se considera una de las primeras novelas gráficas anglosajonas. William Erwin Eisner, además de su carrera como historietista, enseñó las técnicas del cómic en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, y escribió dos obras fundamentales acerca de su creación: El cómic y el arte secuencial (Comics and Sequential Art, 1985) y La narración gráfica (Graphic Storytelling and Visual Narrative, 1996).Otro de sus trabajos más célebres fue The Spirit (1941. Como hemos explicado, los cómics o novelas gráficas, van más allá de la fantasía y el entretenimiento. Detrás de cada superhéroe se encierra una historia de verdadera y contundente crítica social e incluso filosófica, abordando temas como la familia, la sociedad, el éxito, el fracaso, la vida o la muerte. Tras el personaje de Batman, encontramos a Bruce Wayne, un exitoso empresario, heredero de una gran fortuna. Wayne es un hombre torturado y atormentado, traumatizado por la muerte de sus padres en su infancia, de la que fue testigo. La venganza, el miedo, la fe y sobre todo la culpa y la redención son temas centrales en las historias de este superhéroe. V de Vendetta, es posiblemente una de las obras que demuestran esta tesis de manera más evidente. Por un lado, aúna dos de las artes más valoradas en literatura, la escritura y la ilustración. Alan Moore es el autor de esta serie de diez novelas (cómics books), y David Lloyd las ilustró, además de dar apoyo en el guion en la posterior adaptación cinematográfica. Su argumento se sitúa un futuro distópico, tras una guerra nuclear a escala mundial, Inglaterra es tomada por la ultraderecha fascista y se sume en un régimen totalitario. En este contexto aparece un personaje subversivo que se autodenomina V que luchará, junto a Evey Hammond, contra el régimen. Esta es la historia convulsiva entre la anarquía y el fascismo.V de Vendetta es una feroz crítica de la sociedad de control y el Estado del Bienestar.